Tributo a Don Esteban Madero Almada ✝

In Memoriam
Por: Eduardo Briones Medrano

El pasado 22 de julio se celebró una Misa de Cenizas en la Capilla de Los Arcángeles, a un costado de la parroquia de Nuestra Señora de Fatima, a las 7:00 pm en sufragio del alma de Esteban A. Madero Almada, quien descansa en paz.

Esteban fue miembro de ANSPAC desde el año 2013.

Y pronto se incorporó al Consejo Editorial de nuestro Boletín mensual desde su inicio, en septiembre 2016, hasta la fecha. Aportando su opinión y conocimiento sobre los diversos temas tratados.

Igualmente, fue miembro de ANSPAC Nacional y miembro de las reuniones mensuales de damas Nacional. Fue un incansable promotor en las diversas empresas regiomontanas y de la región de nuestros cursos Camino al Éxito y TAVE para empleados y empleadas de empresa.

Esteban siempre tuvo los diversos y mejores argumentos para convencer a los Empresarios, Dueños y Ejecutivos de las empresas Regias y de la Región para que adquirieran los Cursos de ANAPAC.

Igualmente preparó a los expositores miembros diversos del grupo, para que en forma presencial y por computadora se dieran los diversos cursos.

Como expositor del material en las clases, son celebres sus distintas frases y anécdotas. Al responder al saludo... ¿Cómo estás?  MEJOR IMPOSIBLE... al referirse a la Virgen María la llamaba... LA SEÑORA BONITA DEL CIELO ... y si no había mucha asistencia en los cursos...no faltaba el animar a los presentes diciéndoles... CON TOCAR UN CORAZÓN BASTA.

Exposiciones llenas de sabiduría y anécdotas que ilustraban y hacían interesantes los temas de cada clase.

¿Qué espera Dios de nosotros ante el dolor?

Que le demos un sentido positivo, que nos unamos a la cruz de Cristo, que sepamos incluso sonreír en medio del dolor y la tristeza, tratando con cariño a la gente que hace posible que la carga de Cristo tenga alas.  

Dice San Agustín: “Si a un pájaro le quitas las alas parece que le alivias el peso, pero cuanto más le quitas este peso, pero cuanto más le quites este peso tanto más le atas a la tierra. Restitúyele el peso de sus alas y verás como vuelas. Cualquier otra carga te oprime y te abruma, mas la carga de Cristo te alivia el peso” (Sermón 126)  

Esteban: ¡Descansa en paz!

Gracias por todo el bien que nos diste con tu compañía, tu ejemplo de trabajo, tu buen humor y tu alegría. Y mientras nos encontramos, vamos haciendo el mundo más habitable, tolerable, con la bendición de la Señora Bonita del Cielo.