(Vol. XI, No. 1)
VALOR ANSPAC DE SEPTIEMBRE 2026
CONSTANCIA
"Para hacer que una lámpara esté siempre encendida, no debemos dejar de ponerle aceite".
Santa Teresa de Calcuta
Misión del Boletín: Promover y difundir la superación integral y los valores universales en las personas.
Siempre Podemos Ser Mejores
Los seres humanos siempre podemos ser mejores de lo que
somos hoy. Esto aplica en todos los ámbitos de nuestra vida —social, espiritual, físico, familiar, económico, laboral, comunitario y cultural— ya que hay la oportunidad de crecer. La mejora continua no
se trata de perfección, sino de superación, aprendizaje y adaptación.
¿Para qué ser mejores?
Para vivir con plenitud, alcanzar nuestras metas, inspirar a otros, enfrentar
los desafíos con resiliencia y trascender, dejando un buen legado. Ser mejores
nos permite contribuir positivamente a nuestro entorno, fortalecer relaciones y
encontrar mayor satisfacción en lo que hacemos.
¿Cómo lograrlo?
1. Autoconocimiento: Identifica tus fortalezas y áreas de
oportunidad.
2. Metas claras: Define objetivos realistas y actúa con
disciplina.
3. Aprendizaje constante: Lee, escucha y mantén la mente
abierta. Los cursos de ANSPAC son una excelente opción para aprender y superarnos.
4. Salud integral: Cuida tu cuerpo, mente, emociones y
espíritu.
5. Adaptación: Acepta los cambios y sé flexible.
6. Gratitud y humildad: Reconoce tus avances y aprende de
los errores.
Pequeños pasos diarios generan grandes transformaciones. ¡El
camino hacia ser mejores nunca termina, pero cada esfuerzo vale la pena! Cada
día es una nueva oportunidad para aprender, crecer y aportar algo positivo al
mundo.
Por nuestra parte, estamos celebrando el décimo aniversario del Boletín ANSPAC. Muchas gracias por el apoyo y la preferencia de todos ustedes, que nos ha motivado para seguir adelante.
"Ser mejores no es una meta, sino un camino."
Hablando de la patria
La
patria
es, para algunos, únicamente el lugar donde se nace y se crece; donde cada
persona desarrolla su propia historia a través del tiempo, mediante hazañas y
hechos ordinarios.
Para
otros, es la tierra de grandes hombres y mujeres que unieron su nombre, su
sangre, su raza, su idioma y su destino al de su país.
La
patria es el lugar donde las personas se sienten reconocidas por su origen, por
el conocimiento de su historia, su lenguaje y sus costumbres; donde comparten
tradiciones y cultura, y por las cuales sienten identidad, lealtad y respeto
hacia su historia, su bandera y su himno nacional.
A
este conjunto de comportamientos y actitudes ciudadanas se le llama civismo:
valores y actitudes que reflejan el respeto por las normas de convivencia y los
derechos de los demás. Son hábitos que hacen de hombres y mujeres, jóvenes y
adultos, buenos integrantes de las comunidades sociales en las que participan a
lo largo del tiempo.
El
amor a la patria debe orientarse a conocer, mejorar y defender las
instituciones sociales: la familia, la escuela, la ciudad, el estado y el
gobierno.
La
patria no es solo el pasado ni el presente; también es la responsabilidad
futura que recae en manos de las nuevas generaciones: los hijos. Así entendida,
la patria y la nacionalidad constituyen una estructura humana legítima de
hombres y mujeres libres. Las naciones se forman y perduran porque tienen un
proyecto para prosperar en el futuro. Los ciudadanos, por su parte, colaboran
diariamente en los asuntos sociales, económicos y políticos de acuerdo con sus
diversas actividades.
Saber
vivir en sociedad comienza por amar a nuestra familia. Después se extiende al
trato digno hacia maestros y compañeros de escuela y, finalmente, al ámbito
laboral, donde respetamos las diversas formas en las que nos integramos al
mundo competitivo, ya sea nacional o internacional.
Resolver
los asuntos económicos implica ver más allá de las necesidades básicas. Además
de proveer casa, vestido y sustento, es necesario dedicar esfuerzos a contar
con educación, transporte, salud y condiciones de vida dignas. Asimismo, es
importante planear el descanso y la sana diversión.
En
los asuntos políticos, el conocimiento y cumplimiento de leyes generales,
justas y equitativas permiten promover actividades para que los ciudadanos
vivamos en paz, libertad y seguridad. Estas leyes son creadas y aplicadas por
autoridades competentes mediante un gobierno tripartita e independiente, que
evita abusos de poder, manipulación y dependencia.
El
Poder Legislativo crea, modifica y aprueba las leyes; el Poder Ejecutivo
gobierna y administra el país; y el Poder Judicial interpreta las leyes y
administra la justicia. La independencia entre estos poderes garantiza el
equilibrio del Estado y la protección de los derechos de los ciudadanos.
El
bienestar, la libertad y los intereses de la nación deben estar por encima de
motivos personales, de grupo o de partido político: “La patria es primero”.
— Vicente Guerrero.
El valor de los valores está en su impacto en la vida personal y colectiva. No son simples ideas abstractas, sino principios que orientan nuestras decisiones, acciones y relaciones, contribuyendo a una vida más plena y a una sociedad más equilibrada.
¿Por qué son importantes?
¿Qué hacer para vivirlos?
En síntesis, reconocer, comprender y aplicar nuestros
valores fortalece nuestra autenticidad, mejora nuestras relaciones y ayuda a
construir una sociedad más justa y armoniosa.
¡Vivamos siempre nuestros valores con valentía!
Sinopsis:
Si tiendes tu cama al despertar, habrás cumplido con tu primera tarea. Tendrás una sensación de orgullo y te alentará a cumplir un objetivo más, después otro y otro. Esa pequeña labor se convertirá en muchas metas cumplidas.
El autor, quien se sobrepuso a difíciles retos y se recuperó de un grave accidente de paracaídas, nos cuenta las profundas lecciones de vida, valorar la compañía, aceptar que el mundo no es justo, afrontar el fracaso, no darse por vencido y tender la cama que aprendió durante uno de los entrenamientos físicos más desafiantes del mundo.
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