Hablando de la patria
Por: Eduardo Briones Medrano
La
patria
es, para algunos, únicamente el lugar donde se nace y se crece; donde cada
persona desarrolla su propia historia a través del tiempo, mediante hazañas y
hechos ordinarios.
Para
otros, es la tierra de grandes hombres y mujeres que unieron su nombre, su
sangre, su raza, su idioma y su destino al de su país.
La
patria es el lugar donde las personas se sienten reconocidas por su origen, por
el conocimiento de su historia, su lenguaje y sus costumbres; donde comparten
tradiciones y cultura, y por las cuales sienten identidad, lealtad y respeto
hacia su historia, su bandera y su himno nacional.
A
este conjunto de comportamientos y actitudes ciudadanas se le llama civismo:
valores y actitudes que reflejan el respeto por las normas de convivencia y los
derechos de los demás. Son hábitos que hacen de hombres y mujeres, jóvenes y
adultos, buenos integrantes de las comunidades sociales en las que participan a
lo largo del tiempo.
El
amor a la patria debe orientarse a conocer, mejorar y defender las
instituciones sociales: la familia, la escuela, la ciudad, el estado y el
gobierno.
La
patria no es solo el pasado ni el presente; también es la responsabilidad
futura que recae en manos de las nuevas generaciones: los hijos. Así entendida,
la patria y la nacionalidad constituyen una estructura humana legítima de
hombres y mujeres libres. Las naciones se forman y perduran porque tienen un
proyecto para prosperar en el futuro. Los ciudadanos, por su parte, colaboran
diariamente en los asuntos sociales, económicos y políticos de acuerdo con sus
diversas actividades.
Saber
vivir en sociedad comienza por amar a nuestra familia. Después se extiende al
trato digno hacia maestros y compañeros de escuela y, finalmente, al ámbito
laboral, donde respetamos las diversas formas en las que nos integramos al
mundo competitivo, ya sea nacional o internacional.
Resolver
los asuntos económicos implica ver más allá de las necesidades básicas. Además
de proveer casa, vestido y sustento, es necesario dedicar esfuerzos a contar
con educación, transporte, salud y condiciones de vida dignas. Asimismo, es
importante planear el descanso y la sana diversión.
En
los asuntos políticos, el conocimiento y cumplimiento de leyes generales,
justas y equitativas permiten promover actividades para que los ciudadanos
vivamos en paz, libertad y seguridad. Estas leyes son creadas y aplicadas por
autoridades competentes mediante un gobierno tripartita e independiente, que
evita abusos de poder, manipulación y dependencia.
El
Poder Legislativo crea, modifica y aprueba las leyes; el Poder Ejecutivo
gobierna y administra el país; y el Poder Judicial interpreta las leyes y
administra la justicia. La independencia entre estos poderes garantiza el
equilibrio del Estado y la protección de los derechos de los ciudadanos.
El
bienestar, la libertad y los intereses de la nación deben estar por encima de
motivos personales, de grupo o de partido político: “La patria es primero”.
— Vicente Guerrero.
