(Vol. X, No. 5)

VALOR ANSPAC DE ENERO 2026

HUMILDAD

"La humildad es la clave para alcanzar
la grandeza en la vida.
"

John Wooden

EDITORIAL

Empecemos con la Visión

Cuando hablamos de Visión y Misión, mucha gente piensa que solo es aplicable a las empresas u organizaciones. Sin embargo, vamos a ver cómo podemos usar estos conceptos en nuestras vidas.

La visión personal es una proyección ideal del futuro que deseamos construir. Son nuestros sueños y aspiraciones más profundos, guiándonos en la toma de decisiones y dando un propósito de vida. Por ejemplo, una visión podría ser "ser un líder inspirador en mi campo profesional, impactando positivamente en mi comunidad".

La misión personal define el propósito actual que da sentido a nuestras acciones. Responde a la pregunta: "¿Qué quiero aportar al mundo hoy?". Mientras la visión apunta al futuro, la misión se enfoca en cómo vivimos el presente para alcanzar esa visión. Una misión podría ser: "aprovechar mis talentos y habilidades para superarme continuamente y ayudar a otros en su desarrollo".

Las metas personales son los objetivos concretos que hacemos para cumplir nuestra misión y acercarnos a nuestra visión. Estas deben ser específicas, medibles, alcanzables, relevantes y con un plazo definido. Por ejemplo: "Tomar un curso de Camino al Éxito este año" o "ahorrar el 15% de mis ingresos para lanzar mi propio negocio en tres años".

¿Cómo relacionarlas y lograrlas?:

  • Define tu visión a largo plazo: ¿Qué quieres ser o lograr?
  • Escribe una misión que refleje tu propósito actual.
  • Fija metas claras alineadas con tu misión y visión.
  • Haz un proyecto de vida, evalúa tu progreso regularmente, cada mes o trimestre, y ajusta tus planes según sea necesario.

¡Te invito a que hagas tu visión, misión, metas personales y proyecto de vida!

ACTUALIDAD

En el principio...
Por Eduardo Briones Medrano

En el principio, al segundo día, el Creador ante el caos, confusión y oscuridad, dijo: “Haya luz”, y hubo luz. Génesis 1 - 2 y 3.

Una luz necesaria para descubrir las maravillas de la Creación. Una luz que nos ilumine para distinguir el bien del mal. Una luz que nos ayude a separar nuestros momentos dedicados al trabajo, al descanso y al ocio. Una luz que nos permita reconocer el tiempo en que vivimos.

Tiempo para llenarlo de amor a Él, de caridad para quienes nos rodean, de trabajo bien hecho, de ejercitar las virtudes con obras buenas. Todos hemos de llenar una determinada medida para hacernos presentes finalizado nuestro tiempo.

Todo hombre descubre en su corazón esa luz, que le indica el camino a transitar en esta vida hacia la vida eterna. Cada día de nuestra vida es un tiempo que se nos regala y que solo ahora, aquí, en esta vida, podemos vivir para que al final, nos presentemos al Creador con las manos vacías o llenas.

Cada uno de nosotros hemos de responder por la vida que recibimos al nacer. Cierto que no conocemos el tiempo que se nos concederá a cada uno de nosotros, así que no debemos dejar de hacer las cosas para después, pues como dice San Agustín: “A nadie se le ha prometido el día de mañana”. 

Esta incertidumbre nos ayuda también a estar vigilantes en el aprovechamiento del tiempo y a comprender mejor a la luz de la fe. Todos vamos por el mismo camino.

La luz para nosotros es la conciencia. Oscura o iluminada, según la luz que seamos capaces de retener. Es el momento más privado, que nos permite estar a solas con nuestro Creador, cuya voz resuena en lo más íntimo de nosotros.

Los seres humanos, dotados de razón y voluntad libre, tenemos la obligación moral de buscar la verdad conocida y ordenar toda nuestra vida según sus mandatos. La infidelidad nace de la soberbia, por la cual nos revelamos a seguir las reglas, y el ejemplo de los mayores.

Uno comprende enseguida la culpa de otro, pero con dificultad se da cuenta de la suya: “un hombre es imparcial en causa ajena, pero se perturba en la propia”.

Podemos ver gracias a la luz del sol, pero al cerrar los ojos, impido me llegue la luz solar. Culpa mía... no del sol.

Al inicio del año,
¡Pidamos luz para actuar con sinceridad y conciencia recta!

VIVAMOS SIEMPRE NUESTROS VALORES

El valor de la pasión en la vida es una fuerza que nos impulsa a perseguir nuestros sueños y metas con entusiasmo y determinación.

Su importancia está en que impacta en el logro de éxitos:

  • Motivación constante: La pasión nos mantiene enfocados, incluso frente a fuertes obstáculos, porque disfrutamos lo que hacemos.
  • Superación Personal: Nos lleva a aprender, mejorar y explorar nuevas posibilidades, aumentando nuestras habilidades, autoestima y confianza.
  • Resiliencia: Ayuda a superar obstáculos, ya que nos da fuerza para seguir adelante.
  • Satisfacción y felicidad: Trabajar en algo que amamos nos da un alto sentido de realización.

¿Cómo cultivarla?:

  • Autoconocimiento. Identifica lo que realmente te apasiona explorando tus intereses.
  • Establece metas claras relacionadas con esas pasiones.
  • Rodéate de personas que te inspiren.
  • Dedica tiempo a desarrollar tus habilidades.
  • Mantén una actitud positiva y aprende de cada experiencia.

¡Vivamos la vida con pasión!

VIDEO DEL MES

Nunca te arrepentirás de perseguir tus sueños

LIBRO DEL MES

 Sinopsis

“Descubre Tu Propósito de Vida” guía un viaje de autoconocimiento para alinear visión, misión y valores. Enseña a identificar la verdadera misión personal, reprogramar la mente para el éxito, desarrollar talentos, elevar la conciencia y diseñar un plan de vida que impulse una transformación profunda hacia tu mejor versión.

Para comprar el libro:
https://www.gandhi.com.mx/descubre-tu-proposito-de-vida/p